El análisis de EGER
Hoja de ruta para mejorar la educación de las niñas
En un informe sin precedentes, la Hoja de Ruta para la Educación de las Niñas revisa miles de estudios y evalúa a cientos de organizaciones para identificar quién está haciendo qué, qué está funcionando y cuáles son las principales necesidades que aún enfrentan las niñas.
Los enfoques más eficaces dependerán de los desafíos particulares que enfrentan las niñas y sus familias. Comprender esos desafíos —y adaptar las respuestas de manera efectiva— será clave para el éxito.
¿Qué funciona para mejorar la matrícula y aumentar el nivel educativo?
-
Abordar los costos escolares mediante transferencias monetarias condicionadas, becas, y provisión de materiales escolares o uniformes
-
Mejorar el acceso a la escuela mediante la construcción de más centros educativos, el establecimiento de escuelas comunitarias, la mejora del transporte seguro o el aumento del acceso al aprendizaje a distancia
-
Proveer instalaciones sanitarias adecuadas en las escuelas, particularmente baños separados por sexo
-
Ofrecer alimentación en la escuela o raciones para llevar a casa
¿Qué funciona para mejorar el aprendizaje?
-
Educación de recuperación o tutoría para niñas que se están quedando atrás en la escuela
-
Proveer formación continua o acompañamiento pedagógico para el personal docente
-
Proveer contratos para los docentes
-
Mejorar la gobernanza escolar y los mecanismos de rendición de cuentas
-
Proveer becas basadas en méritos
-
Ofrecer alimentación en la escuela o raciones para llevar a casa
-
Mejorar la enseñanza mediante enfoques pedagógicos estructurados y agrupamiento estudiantil por niveles de competencia. La tecnología educativa o informática puede ser útil para fortalecer la pedagogía, siempre que esté estrechamente vinculada con los planes de estudio.
Un nuevo camino a seguir
EGER desarrolló su marco de necesidades, evidencia y práctica con el fin de cerrar la brecha entre las políticas educativas y las acciones que realmente funcionan. Frecuentemente, los gobiernos y las organizaciones invierten en programas sin saber si estos generarán un impacto significativo, mientras que las y los investigadores buscan responder a preguntas interesantes que no siempre responden a las verdaderas necesidades de las niñas. Ahí es donde entra en juego la Hoja de Ruta para la Educación de las Niñas. Al conectar los puntos entre las necesidades, la evidencia y la práctica, contribuimos a garantizar que las inversiones se dirijan a donde más se necesitan y cuenten con el respaldo de una investigación sólida.